domingo, 7 de abril de 2013

“Mares de un mismo agua”. Exposición.



El día 4 de abril de 2013, expusieron los componentes del grupo “Mares de un mismo agua”: Elena Cardenete, Lorena Bueno, Lorena Fernández, Luis Fernández, Miriam Casla, y Santos Lucas.

Este grupo, en el comienzo de su exposición, nos detalló su plan de equipo donde recalcaron las ventajas e inconvenientes que encontraron en esta forma de trabajar, en parte desconocida para nosotros ya que lo conocemos teóricamente pero no lo hemos puesto en práctica.
Una vez dejado clara la forma de adaptación y superación de estas dificultosas situaciones, continuaron explicando cómo han distribuido sus roles y la adquisición de algunas habilidades, conocimientos y procedimientos de trabajo.


Por un lado, este grupo desbancó un tópico que la sociedad ha impuesto a los jóvenes como es la utilización de las redes sociales. En mi opinión creo firmemente en que todo objeto tiene varios caminos para la elección de su uso, y que cada persona de forma individual debe elegir cual le quiere dar. Sin embargo, debido a que en nuestra sociedad, en el caso de las TIC, normalmente su uso deriva del lucro en muchas ocasiones dudamos y menospreciamos la cantidad de recursos que nos pueden ofrecer a la hora de hacer una actividad y/o trabajo.


Por otro lado, concretaron de una manera clara y breve los roles que habían asumido cada uno de los integrantes, resaltando aquel llamado “canalizador de las emociones”. Este rol, no es común en los demás grupos al tener un número mayor de integrantes. Al ser mayor dicho número, la labor de trabajar cooperativamente se ve dificultada por la coexistencia de varios pensamientos o creencias, haciendo imposible la labor de evitar que surjan disputas e incluso conflictos que impidan avanzar. Para solventarlo se hizo uso de este rol, quien tenia como función principal saber canalizar todo tipo de emociones hacia un positivismo común. De esta manera el grupo pudo continuar hasta lograr el trabajo deseado con unos resultados óptimos.

Tras explicar el cómo, procedieron a explicar el qué. . Este trabajo fue presentado de una manera singular a la que no estamos muy acostumbrados, de ahí que veamos cómo nos potencia el aprendizaje cooperativo indirectamente el desarrollo de la creatividad. Si lo trasladamos al aula, vemos como el libro de texto es la principal herramienta de trabajo de nuestros alumnos, lo que les priva indirectamente de su creatividad en cuanto a contenidos se refiere (puesto que vienen muy pautados el qué, el cuándo y el cómo).

Además, plantearon el rol del docente como un guía en el proceso de aprendizaje, dejando a un lado el punto de vista tradicional. De esta manera, se refleja claramente el estilo de la docente que imparte esta asignatura en este trabajo. Pero a su vez, vemos como el docente de la exposición se encontraba en una situación muy común entre los que actualmente se encuentran ejerciendo: una carencia de motivación hacia su trabajo. Esto fue resuelto a partir del aprendizaje cooperativo que le permitió realizarse profesionalmente, volviendo a reencontrarse con su verdadera vocación y sus ganas de enseñar.

Para acabar me gustaría acabar con una pequeña frase de un anuncio de televisión: “Impossible is nothing. El aprendizaje cooperativo recomienda un número limitado de componentes, en cuanto a grupos bases se refiere, no superior a cuatro personas. Sin embargo este equipo, compuesto por seis integrantes, ha superado con creces las dificultades surgidas durante el camino gracias a las ganas e ilusión empleadas y demostradas tanto en su trabajo, como en la exposición y en el debate de ideas.


Tras la exposición surgió un pequeño debate acerca del tema sobre el que giraba la actividad propuesta por el equipo: ¿Cómo hacer que los niños recuerden cosas de geografía?
Mi experiencia personal está basada en una memorización inútil de conceptos geográficos relacionados sin ninguna relación certera con otros. De ahí que en muchas ocasiones sea incapaz de contestar acertadamente a cuestiones relacionadas con este ámbito. Y creo firmemente que este no es el único caso.

Por ende, muchos de los futuros docentes debemos replantearnos seriamente los métodos de enseñanza vividos hasta ahora, puesto que comprobamos de primera mano que no son eficientes. Debemos buscar estrategias educativas que motiven a los alumnos y alumnas, para crear un vínculo fuerte entre ellos de manera que sean capaces de recordar los contenidos en tiempos posteriores (un ejemplo de esta idea son las tablas de multiplicar).



lunes, 1 de abril de 2013

REFORMA DE LA EDUCACIÓN A TRAVÉS DE LA INCLUSIÓN: DESAFIOS Y POSIBILIDADES.


El jueves 21 de marzo de 2013, tuvimos la oportunidad de acudir a una conferencia de un gran profesor de ciencias y psicopedagogo como es Tony Booth, famoso por su investigación sobre la inclusión y la exclusión en las escuelas durante 30 años. E incluso actualmente, a pesar de estar inactivo en el ámbito de la enseñanza, no ha abandonado numerosos cursos e instituciones de las que se hace cargo.


Esta ponencia fue propuesta en el aula como algo voluntario, a la cual decidí acudir, ya que dicho autor hablaría sobre temas actuales muy relevantes que existen en las aulas y que en un futuro no muy lejano tendremos que combatir. Además, desde el principio de la misma, ya existía un ambiente cálido donde rebosaba la calidad del gran evento, mediante las participaciones de otros profesores y profesoras, así como otros compañeros de aula y plan de estudios. De esta manera, se demostró aquello que posteriormente denominaríamos inclusión, dando un papel relevante a cada uno de los participantes de la sala.


En un primer lugar, dejó muy claro que la inclusión es un factor muy cercano a la escuela, ya que será desde esta perspectiva sobre la que trabajará el docente. Será por ende, el encargado de buscar una transformación social desde el ámbito educativo, el cual debe cambiar muchos factores, para que todos y cada uno de nosotros formemos parte de esa comunidad denominada escuela.

A partir de aquí se intentó definir el término “inclusión”. Tony Booth insistió en varias ocasiones en la manera de abordar la inclusión, puesto que debemos crear una definición que tenga un sentido particular para cada una de las personas, ya que solo así podremos incluirla en nuestras aulas al existir una verdadera implicación sentimental.  De ahí que citara una frase de Wrigth Mills: “No permitas los temas tal cual se formulan oficialmente en documentos gubernamentales”. No debemos buscar significados en textos fríos y lejanos, sino que debe tener un sentido para ti y para los demás. Puesto que, si esto no fuera así realmente carecería de un significado propio para cada individuo, careciendo de una verdadera implicación que nos permitiera conseguir el máximo progreso posible.

Normalmente el concepto de inclusión se ha referido a niños, especialmente si éstos tienen algún impedimento. En verdad ningún niño tiene impedimentos para ser excluido, sino que todo el mundo posee ciertos factores que lo propician. Y sin embargo estos deben ser apartados considerando a cada persona plena.

“Killing Thinking : Death of University” de Mary Evans, nos ayuda a reflexionar sobre como las personas siguen la manera de pensar propuesta por la filosofía del país, dejando de ser libres. Este debe ser uno de los ideales que deben romper los docentes, ya que debemos crear otros elementos que respalden a la diversidad, consiguiendo la aceptación de todas las personas por igual.

El segundo punto a tratar fue la realidad. En España, al igual que en otros muchos países, vemos como existen numerosas migraciones que crean grandes fuerzas de exclusión. De ahí que debamos pensar en la naturaleza de nuestra democracia, ya que muchos de nosotros experimentamos una democracia reducida, cosa que  ocurre a su vez en las escuelas. Por tanto, vemos la estrecha relación entre la inclusión y la democracia. En dicha relación, existen varios factores que influyen de cierta manera, como son los factores medioambientales, dando forma a la educación.  De este modo, debemos conocer nuestros colegios, esforzándonos tal y como dice Edgar Marín, en descubrir la habilidad de detectar las carencias, los casos de error, etc. para reforzar y mejorar nuestro sistema. Cabe destacar que uno de estos factores propuestos, es la eliminación de aquellos espacios donde solo hay cabida para la el orden, dejando a un lado la imprecisión y la creatividad.

El tercer apartado tratado fue la importancia de la comunidad en la inclusión. Los docentes tenemos que ver nuestras escuelas, como un lugar para crear comunidades donde los padres formen parte, al igual que cualquier miembro propio del centro, sintiéndose participes de ello. En verdad, según Tony Booth, la escuela tomaría un lugar humilde en el proceso de enseñanza aprendizaje puesto que es solo una pequeña parte de nuestra educación en comparación con la comunidad.

El cuarto punto que se abarcó, fue la importancia de los valores que se deben trabajar con los alumnos en la escuela. Antes de ello, el conferenciante nos citó un problema ocurrido en Inglaterra (muy abundante en el ámbito educativo), sobre la carencia  de motivación. Muchos de los docentes se alejan de la verdadera vocación que conlleva esta profesión.  Personalmente opino que esto no debe ocurrir, puesto que ese sentimiento es focalizado en el alumno, quien lo percibe, perjudicando de una manera directa o indirecta el rendimiento y desarrollo de su proceso de enseñanza aprendizaje. Si esto ocurriera, lo mejor sería plantearse si verdaderamente es feliz con lo que hace, y de no ser así abandonar la profesión o mejorar su calidad de enseñanza mediante cursos de reciclaje.




En cuanto a los valores, Tony Booth remarcó dos principales que personalmente comparto: valorar de forma igual a todos, y ofrecer a todos una buena educación en su comunidad. Para explicar los valores que componen la inclusión, formó un universo de estos a través de la formulación de la siguiente pregunta ¿Cómo debemos vivir juntos?. En este universo, quiero destacar aquellos que me han parecido más relevantes o más interesantes para aplicarlos en el aula:
  • -        Derechos: cada persona es libre, siempre y cuando no sobrepase la libertad de los demás. De ahí que si existe este valor, existirá de manera indirecta la igualdad, proporcionando un mismo estatus a cada uno de los integrantes.
  • -        Confianza: si todos los miembros se sienten seguros de sí mismos, se evitarán los complejos que originan la exclusión social, viéndose capaces de realizar cualquier tarea y/o meta propuesta en el aula. Así conseguiremos unos alumnos, que a su vez tengan coraje para enfrentarse a cualquier situación.
  • -        Alegría: no es igual trabajar manteniendo una postura seria y fría que alegre y cercana, puesto que nuestro ánimo repercute en el de nuestros alumnos. Si somos capaces de alejar nuestros problemas y mantener siempre un estado de ánimo alegre, conseguiremos crear un ambiente que mejore el proceso de enseñanza aprendizaje aumentando el rendimiento de nuestros alumnos.
  • -        Respeto a la diversidad: cada persona es única y plena, de ahí que debamos mostrar  respeto a cada uno de los integrantes de la comunidad, con sus virtudes y carencias.
Sin embargo nos encontramos ante un problema en el ámbito educativo, y es que éste se acerca más a un marco excluyente, donde cambiamos la participación por el consumo, la igualdad por la jerarquía y así hasta aparecer la imagen, monocultura, explotación, el interés propio, el incentivo o castigo, etc.

En el quinto apartado se habló sobre la acción, o lo que es lo mismo, la forma de llevar a la práctica los valores inclusivos. Éstos deben tener un impacto día a día, puesto que sin son meras palabras el marco inclusivo no sirve para nada. En este campo Booth nos relató algunos ejemplos (la relación con las familias, el recibimiento de los alumnos absentistas…) donde a través del cambio de algunos factores del aula, se consiguió mejorar la educación e inclusión de los alumnos y alumnas del centro educativo.

En este apartado, me pareció muy enriquecedora la insistencia sobre la importancia que tienen los padres y los abuelos en la educación de los más pequeños, puesto que tienen mucho que enseñar y en muchas ocasiones pasan a un segundo plano, menospreciando la calidad de sus conocimientos y vivencias.

El sexto y penúltimo apartado tratado, a pesar de su brevedad, dejó claro que está presente en cada uno de los puntos anteriormente mencionados y descritos. Sin embargo recalcó una idea suya propia, que consiste en la reunión y suma de mentes de los participantes de la comunidad educativa, para engrandecer el proceso de enseñanza aprendizaje. De ahí la importancia de las alianzas para el desarrollo inclusivo.

En el último apartado, se trató un plan de estudios propuesto por Tony Booth en la ponencia, que deberíamos llevar a cabo los docentes para trabajar la educación inclusiva en nuestras aulas.  El actual curriculum sigue vigente desde su creación en el siglo XIX, alejando el aprendizaje de la experiencia, entendiendo las materias cerradas donde se valora únicamente la adquisición de conocimientos.
El curriculum inclusivo busca la cercanía de las materias con la vida real, manteniendo firmemente la relación que guardan entre sí. De esta manera propondríamos un plan de estudios mucho más cercano a nuestros alumnos, incidiendo en los intereses y motivaciones de los mismos.


Para finalizar, debo exponer que ha sido una experiencia muy enriquecedora en mi formación como docente, puesto que ha ampliado mis horizontes y expectativas en cuanto a mis ideales sobre la transformación social y mi papel en el aula. 

Para conseguir el objetivo que tengo marcado a nivel personal, debo entender la educación inclusiva como un pilar fundamental sobre mi método y mis estrategias educativas. A su vez, ha conseguido revivir ciertas ideas que nos han machacado de una manera firme y dura durante nuestra formación académica, viendo que esto es posible si todos y cada uno de nosotros mantenemos nuestros ideales y los defendemos para poder llevarlos a cabo.






Conferencia de Tony Booth


Educación a través de la inclusión


                El pasado 22 de marzo de 2013, Tony Booth dio una conferencia sobre los aspectos que se han de tratar del Index for Inclusion para que las escuelas puedan avanzar hacia una educación inclusiva, tratando a la inclusión como un acercamiento a la educación.
            Tony Booth ofreció unos pasos a seguir para abordar esta reforma de la educación hacia una educación inclusiva: definición, realidad, comunidad, valores, acciones, cooperación y planes de estudio.

            Para abordar la inclusión debemos saber qué es, cuál es la acepción de la inclusión. Inclusión significa que todos los niños y niñas tengan derecho a una educación de calidad, una educación donde ha de tratarse la inclusión en cada persona, porque todo el mundo es diferente pero tiene derecho a una misma educación. Empero, uno de los problemas que nos rodea es la sociedad, la cual nos está obligando a excluir.

            Los niños y niñas ven un referente en cada una de las acciones que hacemos las personas, somos (todos) un ejemplo para ellos y ellas. Hay que mover y poner en práctica en la escuela y su entorno una serie de valores. Estos valores los ofrecen grandes movimientos que hay en el mundo: crisis, guerras, etc. Es por eso que la sociedad excluye y, por ende, la escuela también, ya que toma como referente estos valores. Pero, ¿y si la escuela fuese una escuela democrática en el que dejaran apartados esos valores externos?, ¿y si toda una comunidad educativa (padres, entorno, profesorado, alumnado,…) pusiera en práctica valores de una sociedad democrática?
            Todo cuenta en la exclusión, todo lo que sucede hace que se acerven las desigualdades.

            Todos debemos conocer la escuela en su complejidad, lo bueno y lo malo. La comunidad es un aspecto muy a tener en cuenta, es el fundamento de la inclusión. La escuela se mueve sin el apoyo de la comunidad, y no porque ésta no lo ofrezca al profesorado, sino porque a veces ni se quiere. Es por eso, que ya no se valora la comunidad. Esto es un gran problema en la escuela, en la que los únicos perjudicados son los discentes. Así pues, hay que ver las escuelas como una comunidad, donde los padres son parte del colegio.

 Mismos valores en la escuelaMismos valores en el barrio
                       

            Los valores deben estar implícitos en la comunidad educativa. Actualmente, en muchas de las escuelas estos valores no están implícitos y se han de trabajar. Los que han de trabajar primeramente estos valores son los docentes y los padres. Asimismo, debería haber una reunión entre estos para saber qué valores son los que han de fomentarse en la escuela.
            Tony Booth hace referencia a un marco de valores:
·        “Cada niño o adulto tiene la misma valía.”
·        “Cada persona se merece una buena educación en su comunidad.”
           
            Pero no sólo hay que quedarse en estos principios, sino que ha de haber muchos más en la escuela, en los que todos estén conectados entre sí para formar un marco de valores de toda una comunidad educativa: igualdad, participación, derechos, honestidad, confianza, no violencia, amor, esperanza, sabiduría, belleza, sustentabilidad, alegría, coraje, compasión, respeto a la diversidad, compasión y alegría.
            Estos valores no deben responder a cómo debe vivir una persona, sino a cómo debe vivir una comunidad.

            ¿Cómo poner en acción estos valores? Los valores se han de poner en acción en el día a día con los discentes, en el valor en la relación entre un adulto y un niño o niña; y las reuniones entre padres y docentes, poniéndose de acuerdo en los valores en los que han de trabajar y trabajarse en la escuela.
            La colaboración en la educación en valores forma parte de los pilares de la educación inclusiva.

            Por último, Tony Booth propone un plan de estudios en el que se recojan los valores comentados anteriormente, así como un aprendizaje que concuerde con la experiencia, esto es, un aprendizaje que no se separe de las vivencias del alumnado, en el que los libros de texto no formen el marco de referencia del aprendizaje, sino que sea un mero apoyo o guía, como un diccionario o enciclopedia.
            Entonces, hay que dar entrada a lo que está fuera, en su entorno como fuente de enseñanza-aprendizaje, siendo más enriquecedor y más significativo.



            Tony Booth me ha ofrecido una visión de cómo ha de trabajarse el Index for Inclusion en la escuela para que se logre la inclusión de todos y cada uno de los alumnos y alumnas. Asimismo, no ha sido una visión teórica, sino que la ponencia ha sido una ejemplificación de cada punto expuesto.
            Anteriormente a la ponencia, me preguntaba cómo era posible poner en práctica valores en la escuela si todo lo que nos rodea favorece a la exclusión. Es más fácil permanecer de brazos cruzados sin hacer nada, pero en la escuela hay que moverse, hay que hablar con toda la comunidad educativa para poner en práctica estos valores, hay que hacer una reforma para que nuestros distintos alumnos y alumnas reciban una educación igualitaria
           
Si esta práctica se ha realizado en varios colegios obteniendo excelentes resultados, ¿por qué no la puedo iniciar?

lunes, 18 de marzo de 2013

Escuela Ideal


Vivimos en una sociedad dinámica, cambiante, cada vez más acelerada y como tal debemos tener una escuela que se adapte a nuestras demandas y necesidades tanto sociales como cognitivas y es que la escuela, como la sociedad, requiere cambios constantes que sean capaces de responder a esas demandas.
Los docentes somos los primeros que debemos dar respuesta. Debemos ser críticos y debemos plantearnos qué hacemos y qué vamos a conseguir con el fin de avanzar por el camino correcto, es decir, una escuela inclusiva.
Creo que en este punto es donde entra el aprendizaje colaborativo, ya que es la mejor forma de construir una escuela inclusiva en la que todos tengan cabida y en la que se apliquen las habilidades y conocimientos  aprendidos en la sociedad.
La escuela ideal que nos plantean nuestros compañeros creo que a base de trabajo y colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa (equipo directivo, consejo escolar, padres y alumnos) para conseguir los objetivos comunes que buscamos conseguir: buscamos la inclusión partiendo de la cooperatividad. Durante el video podemos destacar varios aspectos:
El primero seria la organización de espacios de forma que todo quede conectado y sea de fácil acceso para los alumnos. Además, las aulas están equipadas con los materiales adecuados a la situación, actividad y a los alumnos.
La colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa desde el principio, desde que se plantea el proyecto educativo. Además me ha parecido muy interesante que los profesores se propongan unos objetivos diarios y que al final de la jornada escolar se reúnan todos para valorar y evaluar lo conseguido y plantear mejoras.
Por último, destacaría el aprendizaje significativo que extrapola los conocimientos aplicables a la vida cotidiana. La motivación es un factor importante en el aprendizaje, los alumnos deben querer aprender, sentir que sirve para algo todo lo que estudia y tener una curiosidad por el saber.
Creo que nos encontramos en un punto de la educación en la que los libros, las pizarras tradicionales, el memorismo la competitividad y el sentimiento de independencia invaden nuestra educación, pero ¿Puede ser posible la educación inclusiva, el aprendizaje colaborativo? Yo creo que sí, y porque lo creo, lucho por ello. Ahora te toca a ti.
“La educación es un derecho básico de todas las personas”

Hacía una escuela ideal


      ¡ HACÍA UNA ESCUELA IDEAL!

       El jueves pasado tuvimos la oportunidad de visualizar dos vídeos sobre cómo deberían organizarse y estructurarse las escuelas actuales. Desde mi punto de vista, esta visualización me ha permitido reflexionar sobre ciertos errores que se producen constantemente en los centros escolares. Por esta razón, me gustaría felicitarles por el gran trabajo y dedicación en su elaboración.
        Actualmente, la educación escolar es homogénea y tradicional, es decir, se basa en una educación supeditada en libros, en la memorización, en las notas y en los exámenes. Pero, ¿esto es lo que verdaderamente necesitan los niños para lograr su aprendizaje?
Desde mi punto de vista y como bien nos han mostrado nuestros compañeros de primero, mi respuesta es no. Todo aprendizaje se debería adaptar a las necesidades e intereses de los alumnos, no ha ser algo homogéneo ni casi sin ninguna posibilidad de cambio.

        Lo que hoy en día vemos en los centros o en las aulas es algo repetitivo, por lo que mis compañeros han trabajado y nos han mostrado como debería ser una escuela ideal en la que los alumnos formen parte de su propio proceso de aprendizaje de manera cooperativa, a través de espacios, recursos y medios adaptados a ellos. Pero, es muy importante que la cooperación no sólo se dé entre el alumnado, sino entre todos aquellos miembros que forman parte de la educación, es decir, todo el sistema educativo y las propias familias. Con todo ello, se conseguiría una escuela inclusiva ausente a día de hoy.

         En lo que han mostrado un mayor hincapié nuestros compañeros es en mostrarnos lo primordial que es la cooperación, ya que es uno de los valores más perseguidos en la educación, así como también lo es el aprendizaje significativo. Además de perseguir esto, su escuela ideal buscaba el uso de nuevas metodologías, una reorganización en la distribución del espacio y de la infraestructura.

         En definitiva, aunque va a ser difícil conseguir esta escuela ideal, es importante que tengamos en cuenta ciertos detalles que en muchas ocasiones se tienen desapercibidas, como es el caso del aprendizaje cooperativo, la creación de escuela inclusiva y el hecho de adaptar el aprendizaje, lo mejor posible, a las necesidades e intereses de cada alumno. Esto facilitará el proceso de enseñanza-aprendizaje, además de favorecer la interacción social. 

UN EJEMPLO DE VISIÓN


MI ESCUELA IDEAL: "EL PAVO" Y "KARMACA"

            
         En la anterior clase se ofreció una visión idílica de lo que sería una perfecta escuela inclusiva. Los alumnos y alumnas de primer curso de Magisterio recrearon una escuela en la que el alumnado esté incluido en el aula trabajando cooperativamente, con materiales adaptados, espacios, recursos,  etc. Pero también recalcó uno de los aspectos fundamentales del trabajo cooperativo, todos los miembros que componen el centro educativo han de trabajar juntos.
            No sólo basta con que los alumnos y alumnas de un colegio trabajen cooperativamente, sino que todos los miembros que componen un centro (consejo escolar, equipo directivo, profesorado, familias,…) aúnen fuerzas y, por ende, favorecer una educación donde los mayores beneficiados sean los discentes.
           
              La citación anterior de visión idílica hace referencia a lo que no es pero si puede llegar a ser, esto es, la participación y el compromiso de todos los componentes del centro educativo y, por tanto, una escuela donde todos sean incluidos. Empero, ¿esta visión idílica no es más que un mal planteamiento que viene arrastrando la educación española durante mucho tiempo? La mentalidad y el acomodamiento hacen de la praxis educativa un mero trámite de seis horas que han de pasar los docentes en el colegio.
         Además del compromiso de todas las partes del centro educativo, mencionaron la estructuración del mismo. Una estructuración del centro pensada para la inclusión, donde se atienden a las necesidades de los discentes: material adaptado, eliminación de barreras arquitectónicas o la colación circular de las mesas en el aula.

            Por otro lado, nos mostraron que en poco tiempo y trabajando cooperativamente se puede lograr un gran trabajo. La nueva perspectiva de las microtareas, objetivos y roles me ha ayudado a mejorar, trabajar y ayudar como equipo, como equipo cooperativo, en el que todos los miembros deben estar concordados para que se cumplan los objetivos marcados. Asimismo, la exposición de estos dos grupos me hizo darme cuenta de la dinámica a la hora de hacer los trabajos que se viene dando no sólo en la universidad, sino en la mayoría de centros educativos españoles, en los cuales se reúnen los miembros del equipo haciendo cada uno su parte y juntándolas, con lo que sólo aprendes la parte que has hecho.

             Por último y sin más dilación, estamos ante una vorágine de imágenes de la escuela tradicional, en lo que se refiere a las prácticas y algunas asignaturas de la Universidad, que están tirando por tierra la inclusión de todo el alumnado en el aula. Hay que cambiar de mentalidad si se quiere “tirar del carro”, con el fin de que la inclusión se lleve a cabo en todas las aulas, cosa que estos alumnos y alumnas de primer curso nos han mostrado.

Un enfoque diferente de la educación


Al ser una asignatura totalmente desconocida para nosotros, desde un primer momento hubo un cierto desconcierto por parte de todos a la hora de trabajar. De ahí la necesidad de aceptar una ayuda ejercida por otros compañeros del plan de estudios sobre el tema a tratar: APRENDIZAJE COOPERATIVO.
Ciertamente es un tema transversal que debemos abordar desde la escuela para conseguir la transformación social. Por ende, es necesario que los docentes sepamos apreciar la importancia que adquiere en nuestras aulas.

No se trata de calificar mediante números (cosa que logra condicionar la autoestima en función de sus “capacidades”), sino de apreciar el proceso por el cual todos aprenden de todos de una manera cualitativa, garantizando el rendimiento y avance de todos los integrantes. Pero además, supone un reto personal propuesto  y elegido de manera autónoma y voluntaria. De este modo, conseguimos una mayor motivación por parte del alumnado, que tiene como fin el crecimiento personal.
Por otro lado, de manera indirecta conseguimos formar alumnos críticos, libres de prejuicios y posibles discriminaciones (pues se requiere de la participación de cada uno de los integrantes a igual nivel),  así como libres de tomar sus propias decisiones.

Esto solo es posible con cierta predisposición, por parte del docente, a trabajar así, siendo también necesario el interés por la adquisición de conocimientos y la aplicación de los mismos. Pues, si el maestro se encuentra desmotivado, actuará en consecuencia, a través del repetido uso de libros obsoletos donde el alumno tome un papel pasivo en su proceso de enseñanza-aprendizaje, sin tener en cuenta sus capacidades.
Por ello, personalmente creo que es necesario un  cambio en el planteamiento de la educación. Debe ser el alumno quien tome el papel principal de su proceso de enseñanza-aprendizaje, recreándose en escuelas al aire libre donde se permita la realización de asambleas (tales como las que se llevan a cabo en las aulas de Educación Infantil).  Así, podremos tener las aulas repartidas en tantas asignaturas existan, de manera que se encuentren todas relacionadas tanto en su contenido como en su planteamiento. Éste deberá consistir en la disposición de las mesas por grupos de trabajo, donde se fomente la participación mediante guías de trabajo o debates (dejando el libro de texto como un libro de consulta) sin  caer en una competitividad insana.

Solo de esta manera, seremos capaces de conseguir una transformación social donde el alumno sea competente a través de una educación adaptada a sus capacidades y habilidades  que garantice un continuo progreso en la adquisición de conocimientos, procesos y estrategias. Y esto parte fundamentalmente de la propia acción del docente, quien debe concebir a los alumnos como un grupo de investigación, y a sí mismo, como un guía en su proceso de enseñanza-aprendizaje.

Patricia.